El Figaro Bénéteau 3 besa el agua

Monotipo que empezará a navegar en breve. Es el primer velero de regatas de serie con “foils”. Se construirán 45 unidades, y el precio de partida serán unos 150.000 euros.

La tercera generación del monotipo Figaro ya está en el agua, fue botado hace un par de días, y a partir de la próxima semana empezarán las navegaciones de pruebas a manos de diferentes patrones solitarios habituales en el circuito de la Clase. Pascal Bidégorry fue uno de los marinos que ha trabajo en el diseño, al igual que Yann Eliès, junto a los arquitectos navales Van Peteghem y Lauriot-Prévost (VPLP).

Su eslora es menor que el Figaro 2 (10,15/9,80), y su mástil más corto (9,75 m. contra 10,15 m.), pero su superficie vélica es mayor. Tiene una eslora total de 10,85 metros (incluyendo botalón); eslora del casco 9,75 metros, manga 3,40 m., desplazamiento de 2.900 kg. (200 kilos más ligero que el Figaro 2). Y una superficie vélica de 39,5 m2 para la vela mayor, 30,5m2 el foque y 105 m2 el spi asimétrico.

Ciertamente, lo más llamativo son la utilización de los “foils” en cada costado, que esta ocasión pasan de tener una configuración tipo bigotes “Dali” hacia afuera (habitual en los IMOCA 60), a ser invertidos hacia adentro -lo que ellos llaman tipo “chistera”-. Se pretende que, de esta manera los foils actúen como empuje hacia arriba para reducir la superficie mojada y contrarresta la deriva lateral. “No va a volar como los barcos de la Copa América, que no es el objetivo con su velocidad. Los foils actuarán como un turbo en un coche, permitiendo que su rendimiento se incremente entre el 10 y el 15% en rumbos a abiertos a partir de los 16 nudos de intensidad del viento”; comentó el arquitecto naval Vincent Lauriot-Prévost.

La producción en serie se iniciará a partir del mes de octubre, con una unidad construida cada semana; esperando que se fabriquen unos cuarenta monotipos Figaro 3 a finales de 2018. Siendo el objetivo principal su participación en la celebración del cincuenta aniversario de la regata de solitarios Le Figaro en 2019.

c) Dury Alonso