Sobre el “bulbo de proa” o la “perilla del mástil”

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No solo Alex Thomson hace saltos espectaculares, ahora imitado por un canguro australiano, el capitán del “Queen Mary 2” también se atreve hacer sus pinitos acuáticos.

Kevin Oprey, el capitán sobre el bulbo. Así se llama el capitán del “Queen Mary 2”, que aprovechando su vuelta al mundo, fondeo este crucero de lujo a una milla de la costa de Bali  para hacer su particular sesión fotográfica sobre el bulbo de proa.

Puede que el capitán Oprey pretenda darle más notoriedad a la celebración del decimo aniversario del “Queen Mary 2”. Un trasatlántico con una eslora de 345 metros, un desplazamiento de 76.000 toneladas, que gracias a los 157.000 CV de potencia de sus motores puede alcanzar los 30 nudos de velocidad, cuanta con una tripulación de 1.253 personas que atienden a 2.620 pasajeros.

La verdad que la foto es imponente, el capitán sobre el bulbo y tras él toda la obra muerta del “Queen Mary 2” que alcanza los 72 metros de altura. Curioso el cepillado que le dieron a la parte superior del bulbo para que el capitán se pudiese apoyar sin peligro de resbalarse con las algas que cubren la obra viva de este transatlántico.

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Tiene previsto arribar al puerto de Southampton el próximo 9 de mayo, donde se celebrara su decimo aniversario, convirtiéndose en el buque insignia de la compañía armadora Cunard.

Mejor el canguro, o mejor Thomson. Pues al salto publicitario del patrón oceánico Alex Thomson, desde la perilla del mástil de su OPEN 60 “Hugo Boss”, le ha salido una simpática parodia desde la federacion de vela australiana.

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Un buen montaje, utilizan el audio del video de la performance de Alex Thomson, montado sobre las imágenes del muñeco de canguro trepando por el mástil de un Laser. Como dicen los australianos: “Legendary Australian sportsman BK performs a daring feat aboard a low-speed Laser yacht”. … legendario deportista australiano realiza una audaz hazaña…

La machada de Alex Thomson tiene todos los ingredientes publicitarios a lo Agente 007, algo que encaja perfectamente en el mensaje de “macho-men” de Hugo Boss. Sin quitarle merito al zumbado de Thomson, su equipo le ha puesto el barco a huevo, con toda la escora posible para que pudiese caminar por la relinga de la vela mayor hasta la perilla del mástil, como consecuencia no alcanza los treinta metros sobre el nivel del agua. Como siempre fantaseando, típico de Thomson.

c) Dury Alonso