Lemonchois sujeta los delfines del “Prince de Bretagne”

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¿Dónde está el límite del viento para zarpar de Brest? Las borrascas siguen cerrando el paso del Golfo de Vizcaya. Lo ideal es alcanzar el Ecuador en seis días desde Brest.

¿Dónde está “la buena ventana”? La lucha entre el “consciente” y el “subconsciente”: escrupuloso o insensato, bueno o malo, babor o estribor, Norte o Sur, Este u Oeste; y así interminables preguntas hasta topar “la buena ventana” de viento.

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Es curioso que en términos de navegación oceánica se utilice el término “ventana” para el viento. Tiene su explicación, desde que se utilizan los partes meteorológicos gráficos, lo que se conoce como mapas. Ya hace unos treinta años, según el tamaño de los mapas, el área que podían abarcar, se decía que tenían una parilla grande o pequeña, todo en función de la cantidad de información que aparecía. Con el tiempo, y la dominación de la navegación oceánica por los franceses, se empezó hablar el concepto “ventana”, como dicen ellos “la fenetre”.

Pues el efecto ventana respecto al viento se ha invertido, no se trata de cerrar la ventana, sino de encontrar la ventana con viento favorable. Y para eso los navegantes en tierra, los routiers, se pasan horas escudriñando los mapas meteorológicos que les llegan en ficheros informáticos, los “grib”, que pueden integrar en los programas de navegación, con los que juegan en función de las características de la ruta a seguir y las prestaciones del velero, lo que se conoce como “polar” del barco.

Así que entre las estimaciones según los antiguos barómetros y los actuales programas informáticos de meteorología y navegación, ahora el marguen de maniobra se puede ajustar al máximo cuando se pretende dar caza a un nuevo record. Ya se puede jugar con los minutos y segundos, algo impensable hace pocas décadas. Por eso los patrones, que ahora disponen de veleros muy rápidos y seguros, ya hablan de colarse entre dos borrascas.

Atento en el puerto de Brest. Con mucha paciencia, Lionel Lemonchois intenta templar los nervios cada hora que pasa ante las continuas llegadas de borrascas atlánticas al Golfo de Vizcaya. Borrascas que no auguran buenas ventanas de viento.

Lo que están manejando ahora es poder pasar por una rendija, justo detrás de una borrasca, sino viene muy alta de latitud. Poder subirse a los vientos del Noreste para escapar por el Golfo de Vizcaya hasta Cabo Finisterre, siempre y cuando el estado de la mar lo permita. La verdad que esto es jugársela mucho cuando tienes por delante 8.800 millas náuticas.

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Las estimaciones de Lionel es zarpar el viernes a mediodía por lo que acabamos de comentar, puede que el sábado, la predicción meteorológica indica la llegada de una alta presión  a las islas Azores, que junto a las bajas presiones que circulan sobre el paralelo 50° Norte, parece que le dará ese marguen de 24 horas para dejar por popa el Golfo de Vizcaya.

«Cualesquiera que sean las circunstancia, será una carrera de velocidad pura –Lionel Lemonchois, patrón maxi trimarán “Prince de Bretagne”-. Para este récord entre Brest e isla Mauricio, o cualquier vuelta al mundo, es alcanzar el Ecuador en una semana. Parece que la ventana de viento favorable será para este viernes 17 de enero, sí se mantiene así, en seis días se puede alcanzar el Ecuador. Es un poco la última ventana para poder ir a por el récord, porque después la situación se complica en el océano Índico con la formación de los ciclones»

Sí zarpa estos días, Lionel Lemonchois tiene que mejorar la marca de 26 días, 44 minutos y 29 segundos entre Brest e isla Mauricio en solitario; récord establecido por Francis Joyon en 2009.

c) Dury Alonso