UN PATO DE GOMA POR LA PAZ

130503_rubber-duck-hong-kong_W_P

Idea del artistas holandés Florentijn Hofman. Está dando la vuelta al mundo desde 2007 con su mensaje de paz. Su última escala ha sido el puerto de Hong Kong.

Sin connotaciones políticas, sin fronteras, sin discriminación. Es el mensaje del Pato por la Paz, también conocido como Rubber Duck (el pato de goma), una idea del artista holandés Florentijn Hofman que puso en marcha en 2007.

Rubber_Duck_Sea_by_whispering_hills-1_W_P

Hofman ha lanzado esta idea para rebajar la tensión social en la que estamos imbuidos, dice que el Pato por la Paz tiene propiedades curativas, que puede aliviar las tensiones sociales en el mundo. Que es un pato muy amigable, que es suave, agradable y adecuado para todas las edades. Su magia se transmite con celeridad, tan solo con ver la expresión de la cara del púbico ya se ven sus efectos positivos.

Un pato sin fronteras. Desde el 2007 el Pato por la Paz ha estado en Osaka, Onomichi (Japón), Sydney, Sao Paulo, St. Nazaire (Francia), Hasselt (Bélgica), Ámsterdam y Hong Kong, última escala donde permanecerá hasta junio.

El pasado mes de enero estuvo en la ciudad de Sydney durante el festival de verano (Sydney Festival), ha sido el centro de atención de este gran festival australiano. Un festival que se vuelca al mar, a la bahía de Sydney. En el que el Pato por la Paz ha marcado el ritmo estival.

130503_RUBBER DUCK_Sydney_W_P

Un pato muy grande. La verdad que Rubber Duck se adapta a cada puerto, a cada ciudad. Sus medidas son tremendamente llamativas al objeto de destacar todo lo más. Tímidamente ha ido creciendo con los años, al principio su altura máxima era de 5 metros, llego a cercer hasta los 32 metros de altura en su estancia en Saint Nazire (Francia), en Sydney medía 15 metros y en Hong Kong llego hasta los 16 metros de altura con una base de 14 x 15 metros, donde ha logrado un gran contraste ante los rascacielos de la ciudad navegando por la bahía de Hong Kong.

130503_Hong-Kong-giant-rubber-duck-13_W_P

Está claro que la idea de Florentijn Hofman se puede llevar a cualquier puerto o ciudad, solo es cuestión de ponerse en contacto con él.

c) Dury Alonso