A VELA POR EL POLO NORTE

 

l6_p.jpg

Desde Alaska hasta la isla noruega de Spitzberg, 1.750 millas náuticas de navegación a través del Polo Norte. Unas veces sobre hielo, otras en el agua del océano Ártico. Los aventureros serán Sébastien Roubinet y Vincent Berthet sobre un pequeño catamarán construido en carbono.

Doble objetivo. La próxima expedición ártica de Sébastien Roubinet, junto al también francés Vincent Berthet, tendrá dos objetivos. Por un lado el logro deportivo de cruzar el Polo Norte desde Alaska hasta la isla noruega de Spitzberd; y la parte científica, volver a tomar notas de la reducción de la banquisa durante el verano ártico.

Será el segundo intento de Sébastien Roubinet, ya lo intento en 2011 pero las averías en los timones y esquís del catamarán, además problemas con la electrónica, le impidieron continuar la expedición. En esa ocasión lo intentaba junto a Rodolphe André, que fuera compañero de Arnaud Tortel en la travesía del Ártico a pie, entre Rusia y Canadá (1.800 km en 106 días).

Primera expedición fallida. En el verano de 2011 Sébastien Roubinet y Rodolphe André tenían previsto cruzar el Polo Norte desde Alaska hasta Spitzberd, a bordo del catamarán Ti – Babouche. Iniciando su travesía ártica en Point Barrow (Alaska), pero después de 13 días de travesía las averías técnicas les obligaron a renunciar.

 

babouche4.jpg

El 29 de julio de 2011, informaba que habían decidido abandonar: «desde varios días, hemos tenido un montón de problemas con la carga de las baterías, y la última noche todos nuestros instrumentos de navegación se han estropeado. Al no tener las bateras cargadas no podemos disponer de ayuda para la navegación, no poder realizar fotos y video, ni tampoco comunicarnos con nuestro equipo base… A este contratiempo se le suman otras averías, como el tener dañado la parte central de uno de los esquís, el mal funcionamiento de una de las palas de los timones del Ti Babouche…

Por otro lado, no estamos lejos de la costa, así que hemos decidido volver navegando con el Ti Babouche sobre las aguas árticas, volvemos Alaska sin ayuda externa. Sin ningún tipo de comunicación hubiese sido muy peligroso para nosotros. ¡Volveremos!»

Un conocedor del Círculo Polar Ártico. Sébastien Roubinet está muy curtido en la navegación a vela extrema. En 2007, él ya hizo en solitario la travesía a vela por el paso del Noroeste desde Alaska hasta Groenlandia.

 

41917670-jpeg_preview_large.jpg

Invirtió 4 meses para recorrer 5.000 millas náuticas con su catamarán Babouche, navegando por el canal natural que hay desde el océano Pacífico hasta el Atlántico, cerca del paralelo 75° Norte.

Además participo en la expedición Coste Este de Groenlandia a bordo del Tara, una goleta de 36 metros de eslora para expediciones alrededor del mundo puesto en marcha por el científico  Jean-Louis Etiene y el patrón neozelandés Sir Peter Blake en 2004. Y en enero de 2012 realizo la travesía del Cono Sur con el patrón Yvan Bourgnon, partiendo de Ushuaia hacia el Oeste, por el Canal de Beagle, virar cabo Hornos, y finalizar en Puerto Willians, frente Ushuaia; a bordo de un catamarán de 20 pies durante tres días de navegación con vientos que alcanzaron los 50 nudos de intensidad.

Un nuevo intento. Con la experiencia adquirida en el Ártico, Sébastien Roubinet se ha vuelto a poner las pilas para intentar nuevamente cruzar el Polo Norte con un catamarán a vela. Y su compañero de expedición será Vincent Berthet, con más de doce años de experiencia ártica.

 

623764-durant-expedition-wide-project-completee.jpg

 

Berthet es francés pero años viviendo en Quebec (Canadá), de hecho ya colaboro con Sébastien Roubinet en temas logísticos del primer intento de cruzar el Polo. También estuvo vinculado a a expediciones del Tara, y entre otras expediciones, Berthet ha participado en el proyecto www.wide-exploration.com junto a Alban Michon.

Saldrán desde Barrow, en la costa Norte de Alaska, y navegaran hacia la isla de Spitzberg, la mayor del archipiélago noruego de Svalbard, en el otro extremo del mar Ártico. Un recorrido de 17.50 millas náuticas que les llevará cerca del Polo Norte, en línea recta, pasaran a unas 75 millas náuticas del centro Polar Ártico.

6a0133f03a1e37970b014e89665da6970d-800wi_p.jpg

Tendrá un nuevo barco, un catamarán mejorado sobre el anterior, todo en carbono (5 metros de eslora y 200 kg de peso), con un botalón más reforzado, mayor altura interior entre los flotadores y la parte baja de la cabina.

¿Qué hay de lo científico? Esa parte del proyecto lo dirige Hervé Le Goff, ingeniero científico  que también estuvo a bordo de la expedición del Tara 507 días a la deriva en la banquisa ártica (dentro del programa europeo Damocles de 2006 a 2008).

 

img-science1.jpg

En los últimos treinta años la superficie de la capa de hielo ártica, en verano, se ha reducido un 40%, y el espesor un 50% pasando de los 3 metros a 1,5 metros. Así que consideran que el catamarán de Sébastien Roubinet es idóneo, se puede mover como una libélula sobre el hielo ártico, para poder realizar observaciones y toma de datos reales sobre la actual placa de hielo.

Llevara una sonda electromagnética que medirá continuamente el espesor del hielo, y una estación meteorológica. Además de poder grabar imágenes de video para poder describir el estado de la superficie del hielo. Unos datos que después se contrastan con la telemetría del satélite CryoSat II, lanzado en 2010 y que ha vuelto a detectar variaciones en el espesor del hielo ártico.

También participan en la parte científica Fréderic Vivier, investigador del CNRS, especialista en altimetría vía satélite, y Christian Hass, del Departamento de Ciencias de la Tierra y de la Atmosfera de la Universidad de Alberta (Canadá). La compañía canadiense Geonics, y la francesa NKE (electrónica de a bordo).

¿Quieres colaborar económicamente? Todo esfuerzo expedicionario requiere unos recursos económicos, y en el caso de la Travesía del Polo Norte, de Sébastien Roubinet, implica un coste que asume vía colaboraciones, pequeños patrocinadores y donativos. Así que Roubinet plantea una serie de opciones para poder aportar pequeñas cantidades a su proyecto.

 

l4_p.jpg

Roubinet necesita 40.000 euros más para sufragar la parte logística y parte del equipo necesario. Así que propone hacer donativos en forma de estrellas que se verán en el casco de su catamarán, el valor de esta estrella va desde los 3 euros hasta los 500 euros.

c) Dury Alonso